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Forjería

Hecho a la medida · Ciudad de México

Regatones a la medida de tu pata de silla: ovalada, cuadrada o de un tubo que nadie surte

Mándanos una foto con las medidas del tubo y los fabricamos: TPU flexible o PETG rígido, uno de muestra o los del salón completo. Cotizar es gratis.

Una mano coloca un regatón negro impreso en 3D sobre la pata de tubo ovalado de una silla volteada, junto a otros tres regatones, un vernier, un flexómetro y el regatón viejo de hule agrietado.

Se le salió el regatón a una silla y ahora rechina, se tambalea y le está dejando rayas al piso. Vas a la ferretería y todo viene en tallas de catálogo: redondo de una pulgada, cuadrado de una pulgada, paquetes de doce piezas en medidas gringas. Y tu pata no es de ésas: es de tubo ovalado, o rectangular, o de una pared más gruesa de lo normal, o es la de una silla apilable cuyo modelo se descontinuó hace años y de la que ya nadie surte refacciones.

Ese regatón sí se puede fabricar. Nos mandas una foto de la pata y dos o tres medidas tomadas con un vernier —o con una regla, si es lo que tienes— y lo modelamos a esa medida exacta: el capuchón que abraza el tubo por fuera, o el tapón que entra por dentro, con el espesor y la altura que le toquen. Lo imprimimos en TPU flexible cuando tiene que agarrar y amortiguar, o en PETG rígido cuando sólo tiene que tapar el filo del tubo. Se cotiza por pieza, desde $59 MXN, con pedido mínimo de $99 MXN: puedes pedir uno de muestra, comprobar que embona, y después los cuatro de la silla o los noventa y seis del comedor de tu negocio.

Y lo justo por delante: si tu pata es redonda de una medida común, un paquete genérico de ferretería o de marketplace te sale más rápido y más barato, y ahí te conviene ir. Esta página es para la otra pata, la que no viene en tallas.

Por qué a la medida y no en talla de catálogo

El perfil que no viene en tallas

Ovalado, rectangular, tubo aplanado, pata torneada de un mueble antiguo, perfil de silla apilable descontinuada. Lo modelamos con tus medidas, y lo mismo si lo que necesitas es el capuchón que abraza el tubo por fuera que el tapón que entra por dentro.

El material se elige por el trabajo

TPU flexible cuando el regatón tiene que agarrar el piso, amortiguar y dejar de rechinar; PETG rígido cuando sólo tapa el filo del tubo y recibe golpes; PLA fibra de carbono si tiene que quedar duro. Un material y un color por impresión.

Uno de muestra y luego el juego completo

Se cotiza por pieza, así que pides uno primero, compruebas que embona y después pides los cuatro de la silla o los del salón entero, todos iguales y del mismo lote. Sin mínimo de mayoreo: el pedido mínimo es de $99 MXN.

De la medida de tu pata al regatón puesto

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    Mide la pata

    Si es redonda, el diámetro exterior. Si es ovalada o rectangular, las dos medidas: el ancho y el fondo. En todos los casos ayuda el espesor de la pared del tubo y cuánto quieres que suba el capuchón. Un vernier da mejor ajuste que una regla, pero con regla también se trabaja.

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    Mándanos la foto

    Fotografía la pata de frente y de lado, con la regla o el flexómetro al lado para que se vea la escala; si conservas el regatón roto, fotografíalo también. Súbelo al editor con IA en /editor?crear=ia y descríbelo con tus palabras, o mándalo por WhatsApp si prefieres platicarlo.

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    Cotiza y pide uno de muestra

    El cotizador te da el precio exacto en segundos, desde $59 MXN por pieza, y cotizar es gratis. Ahí eliges material, color y cantidad. Cuando vas a necesitar muchos iguales, conviene pedir uno primero y probarlo en la pata.

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    Recíbelo, pruébalo y pide el resto

    En CDMX hay entrega el mismo día para piezas chicas que entran en la mañana, en las 16 alcaldías; al resto del país, envío de 2 a 5 días. Si el ajuste quedó apretado o flojo, nos mandas foto y la medida y lo corregimos antes de imprimir el lote.

Por fuera o por dentro: el detalle que decide si te dura

Casi todo lo que se vende en México es tapón INTERIOR, el que se mete a presión dentro del tubo. Funciona bien mientras la boca del tubo esté sana, y ése es justo el problema del que ya lleva años arrastrando la silla: la boca viene golpeada, ovalada de tanto jalón, a veces con el filo abierto, y ahí adentro ya nada agarra. El regatón EXTERIOR —la copa que envuelve la pata por fuera— se apoya en la pared del tubo y no depende de que la boca esté perfecta ni de si tu tubo es calibre 18 o 20. Por eso, cuando la pata ya sufrió, lo normal es que te propongamos el exterior; y si lo que perdiste fue el interior y el tubo está sano, también lo hacemos.

Sobre las medidas: la pata ovalada mexicana más común anda en 30 × 15 mm, no en las medidas europeas de 38 × 20 que aparecen en catálogos importados, y los tubos redondos de silla saltan de 1 pulgada a 1 1/4 sin pasar por 1 1/8. Aun así, mídela: el chiste de esta página es que no tengas que confiar en una tabla.

Y si tu pata cae en un perfil común —redondo o cuadrado de 3/4, 7/8 o 1 pulgada, u ovalado de 30 × 15— ya no hace falta encargar nada: tenemos el regatón universal con tres adaptadores intercambiables listo para comprar en el catálogo, se vende por pata y lleva la letra del perfil marcada en relieve. El servicio a la medida es para la pata que no cae en esas medidas.

Cuándo conviene mandarlos a hacer, cuándo no, y lo que no fabricamos

Conviene cuando la pata tiene forma propia: tubo ovalado o rectangular fuera de medida, pared gruesa, perfil raro, pata torneada de un mueble viejo, o silla apilable de un modelo que ya se descontinuó y del que ninguna refaccionaria surte piezas. También cuando el universal que compraste no embonó y ya llevas dos intentos, cuando necesitas que las veinticuatro sillas del comedor lleven exactamente el mismo, o cuando lo que se perdió fue el regatón interior que va dentro del tubo y sostiene la pata desde adentro.

No conviene cuando tu pata es redonda de una medida común. Los paquetes genéricos de hule y plástico que se venden en ferretería y en marketplace cubren perfectamente ese caso, salen más baratos por pieza y los tienes hoy mismo: ése es su terreno y no vamos a fingir que lo peleamos. Tampoco somos la mejor respuesta si lo que quieres es deslizar la silla todos los días sobre duela o mármol; para eso el fieltro adhesivo sigue ganándole a cualquier plástico impreso, y si te sirve, podemos dejar la base del regatón plana para que le pegues el fieltro encima.

Lo que no fabricamos, dicho antes de cobrarte: conteras para muletas, bastones, andaderas o sillas de ruedas. De esa pieza depende que una persona no se caiga y no hacemos apoyos de persona ni piezas de las que dependa la seguridad de alguien. Tampoco hacemos el pistón ni el mecanismo de una silla de bar o de oficina, ni sustituimos un nivelador metálico roscado que trabaje bajo carga alta: eso es trabajo de metal.

Sobre el material y el clima: el regatón trabaja a compresión contra el piso, que es justo donde el plástico impreso se porta bien, pero el PLA no es para esto. Para sillas de patio, terraza o negocio con sol usamos PETG o TPU, que aguantan mejor el calor y la intemperie. Y si lo que se te rompió no es el regatón sino otra pieza de plástico del mueble —un soporte de cajón, un encastre, una tapa— ésa es la otra página: forjeria.com/servicios/pieza-que-ya-no-se-consigue.

Del catálogo: el regatón universal y otras piezas de repuesto que ya imprimimos

Ver todo el catálogo →

Preguntas frecuentes

¿Cómo mido la pata de mi silla para que el regatón embone?

Si el tubo es redondo, necesitamos el diámetro exterior. Si es ovalado o rectangular, las dos medidas del perfil: el ancho y el fondo. Suma el espesor de la pared del tubo y la altura que quieres que suba el capuchón. Con un vernier el ajuste sale más fino; con regla también se puede, sólo conviene pedir una pieza de muestra antes del lote.

¿Tienen uno ya hecho que pueda comprar hoy mismo?

Sí, si tu pata cae en un perfil común. En el catálogo está el regatón universal con tres adaptadores intercambiables —redondo y cuadrado de 3/4, 7/8 y 1 pulgada, y ovalado de 30 × 15 mm—, con la letra del perfil en relieve y venta por pata, así que para una silla completa se piden cuatro. Si tu perfil no está en esa lista, entonces sí es trabajo a la medida.

¿Sirven para sillas apilables de restaurante, escuela o salón de eventos?

Ése es el caso para el que mejor funciona. Cuando el modelo de silla se descontinuó, la refacción ya no existe y las tallas de catálogo no embonan en su perfil. Se hace uno de muestra con las medidas de tu pata, se prueba en la silla y después se imprime la cantidad que necesites, todos iguales y del mismo lote.

El tubo de mi silla ya viene golpeado por dentro. ¿Igual agarra?

Para eso conviene el regatón exterior, la copa que envuelve la pata por fuera: se apoya en la pared del tubo y no depende de que la boca esté pareja, que es donde falla el tapón interior cuando la silla lleva años arrastrándose. Mándanos la foto de cómo quedó la boca y te decimos cuál de los dos te conviene.

¿Aguanta el peso de una persona sentada?

El regatón trabaja a compresión contra el piso y ahí el TPU y el PETG hacen bien el trabajo de una silla de comedor o de restaurante de uso normal. Lo que no hacemos es cualquier pieza de la que dependa la seguridad de una persona: conteras de muletas, bastones, andaderas o sillas de ruedas no las fabricamos, y tampoco el pistón de una silla de bar o de oficina.

¿Raya el piso de duela, loseta o mármol?

En TPU flexible la base queda suave y la pieza amortigua, que es lo que evita el rechinido y la marca al sentarse y levantarse. Aun así, si tu costumbre es arrastrar la silla a diario, el fieltro adhesivo protege mejor que cualquier plástico impreso: podemos dejarte la base plana para pegarle un fieltro encima y quedarte con las dos cosas.

¿Cuánto cuesta y hay pedido mínimo?

Cotizar es gratis y el precio exacto sale en segundos en el cotizador, desde $59 MXN por pieza; el pedido mínimo es de $99 MXN. Como se cobra por pieza y no por paquete cerrado, puedes pedir sólo las cuatro patas de una silla o las noventa y seis de un comedor completo, sin mínimo de mayoreo.

No tengo archivo 3D ni sé diseñar. ¿Igual me lo pueden hacer?

Sí. En /editor?crear=ia subes la foto de la pata, escribes las medidas y la IA arma el modelo; no necesitas saber diseño ni traer un STL. Si prefieres platicarlo con alguien, mándanos las fotos y las medidas por WhatsApp y lo vemos contigo. Si ya tienes el archivo, súbelo directo al cotizador y ve el precio al instante.

Regatones a la medida de tu pata de silla: ovalada, cuadrada o de un tubo que nadie surte

Mándanos una foto con las medidas del tubo y los fabricamos: TPU flexible o PETG rígido, uno de muestra o los del salón completo. Cotizar es gratis.

Mándanos la foto y la medida de tu pata