Hecho a la medida · Ciudad de México
¿Cinco medicamentos en cuatro horarios? Ese pastillero no lo venden: se lo hacemos a la medida
Organizador de medicamentos impreso en 3D aquí en CDMX, con el número de tomas que le recetaron, casillas del tamaño de sus pastillas y su nombre en relieve para que no se confunda con el de su papá.

El pastillero que venden en la farmacia trae siete casillas: una por día. Si hay suerte, catorce: mañana y noche. Pero su mamá toma la de la presión en ayunas, dos de la comida, la de la tarde y la de dormir, y a los tres días la semana ya no cabe en ninguna caja del anaquel. Entonces empiezan los frasquitos aparte, el papelito con las horas y la duda de si ya se tomó la de las seis.
Nosotros hacemos la caja al revés: primero nos dice cuántas tomas al día y cuántos días quiere preparar de una sentada, y con eso imprimimos el organizador. Cuatro tomas por siete días son veintiocho casillas y salen las veintiocho, en filas que se leen de corrido de lunes a domingo. Si además hay una cápsula grande que no entra en las casillas chiquitas de los genéricos, esa fila se hace más honda y ya.
Y como casi siempre quien arma la semana es un hijo o una cuidadora —a veces para dos personas de la misma casa—, el nombre va modelado en la pieza, en relieve, no en una etiqueta que se despega. El de mamá y el de papá no se parecen ni de lejos, aunque se vean de reojo desde la puerta de la cocina.
Somos un taller de impresión 3D en la Ciudad de México. Esto es una pieza de organización para la casa, no un producto médico: lo decimos aquí arriba y lo repetimos abajo con todo detalle, porque preferimos que llegue sabiendo exactamente qué le vamos a entregar.
Por qué a la medida y no de talla única
Las tomas que le recetaron, no las que trae la caja
Dos, tres, cuatro o cinco horarios al día, por los días que usted quiera preparar de una vez. La cuadrícula se diseña con esos números, así que no sobra una casilla vacía ni falta la de las seis de la tarde.
Casillas del tamaño de sus pastillas
Las tabletas grandes y las cápsulas no entran en los compartimentos de los pastilleros genéricos. Mándenos una foto de las pastillas junto a una regla o una moneda y hacemos las casillas más hondas o más anchas donde hace falta.
El nombre en relieve y las letras que sí se leen
El nombre y las marcas de cada horario van modelados en la pieza, con volumen real: se leen a distancia, se distinguen con el dedo y no se despintan. Y como podemos imprimir hasta 4 colores en una sola pieza, la fila de la mañana puede ir de otro color que la de la noche.
Cómo pedirlo, sin que nadie tenga que saber diseñar
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Cuéntenos cuántas tomas y de qué tamaño
Por WhatsApp: cuántos medicamentos, a qué horas y cuántos días quiere dejar preparados. Si puede, una foto de las pastillas más grandes junto a una regla; y si hoy usa un pastillero que se le queda corto, la foto de ése también ayuda.
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Le decimos cómo queda y cuánto cuesta
Si ya tiene el archivo STL, súbalo en /cotizar y el precio sale en segundos, desde $59 por pieza. Si no hay archivo —que es lo normal— lo describe en el editor con IA en /editor?crear=ia y la IA modela la pieza, o lo resolvemos por WhatsApp con sus medidas.
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Se imprime y se prueba una semana completa
Una pieza así se imprime en pocas horas: si entra en la mañana, sale el mismo día en las 16 alcaldías de la CDMX; al resto del país llega por envío nacional en 2 a 5 días. Úsela una semana y, si una casilla quedó chica o quiere una fila más, se ajusta el diseño y se vuelve a imprimir.
Qué sí hacemos y qué no, dicho de frente
Sí hacemos: la caja organizadora con el número de casillas, el tamaño y el acomodo que usted necesite; tapas abatibles o tapa corrida; el nombre y las marcas de horario en alto relieve; charolas para acomodar por horario los frascos y los blísteres tal como vienen de la farmacia, cuando el medicamento no conviene sacarlo de su empaque; y bases o soportes para que todo eso viva junto en un solo lugar de la cocina.
No hacemos, y no es por falta de ganas: no es un producto médico ni un dispositivo de salud, y no lo vendemos como tal. No le vamos a decir cómo repartir sus medicamentos, a qué hora tomarlos ni cuáles se pueden juntar en la misma casilla — eso lo indica su médico o su farmacéutico, y la pieza sólo obedece a lo que ellos ya recetaron. Tampoco certificamos grado alimenticio ni grado médico: si su familiar necesita que la pastilla no toque un plástico sin certificar, lo correcto es dejarla en su blíster y usar la versión de charola, que para eso la hacemos.
Dos límites más que conviene saber antes de pedir. La pieza no es hermética ni a prueba de humedad: no protege de la humedad ni de la luz a un medicamento que exija guardarse en su frasco original. Y no lleva cierre de seguridad a prueba de niños; si en la casa hay niños chicos, el organizador tiene que quedar fuera de su alcance igual que cualquier caja de medicinas.
Sobre la limpieza: agua tibia y jabón, a mano. Ni lavavajillas ni agua hirviendo, porque el plástico impreso se reblandece con el calor; de nuestros materiales el PETG es el que más temperatura aguanta y suele ser el que recomendamos aquí. Y una honestidad de precio, porque nos ahorra tiempo a los dos: si su familiar toma una sola pastilla al día, el pastillero genérico de siete casillas que se consigue por menos de doscientos pesos le va a servir perfecto y le va a salir más barato que cualquier pieza a la medida. Vale la pena mandarnos mensaje cuando el genérico ya no alcanza: cuando son varios horarios, varias pastillas, letra que no se ve o dos personas en la misma casa.
Es la misma idea de siempre —hacer que el objeto embone con quien lo usa— que ya aplicamos en /servicios/utensilios-adaptados-adultos-mayores, donde engrosamos el mango de los cubiertos y las llaves para una mano que ya no cierra completo. Aquí la pieza no está rota ni le falta nada: simplemente nunca la hicieron para una semana como la de su mamá.
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Preguntas frecuentes
¿Hay pastilleros para más de dos tomas al día?
En el anaquel casi no: lo normal es de una o dos tomas por día, y de ahí no pasa. Por eso esta página existe. Nosotros partimos de sus números —por ejemplo cuatro horarios por siete días, que son 28 casillas— y con eso diseñamos la pieza. Nos ha tocado desde tres tomas hasta cinco, y también quien prefiere preparar quince días de una sentada.
Mis pastillas son grandes y no caben en los pastilleros que venden. ¿Eso se puede resolver?
Sí, y es de las razones más comunes por las que nos escriben. Mándenos una foto de las tabletas o cápsulas más grandes junto a una regla o una moneda de diez pesos para tener la escala, y hacemos esas casillas más hondas o más anchas. No tienen que ser todas iguales: la fila de la mañana puede ser más grande que la de la noche.
¿Le pueden poner el nombre y letras grandes para que se vea sin lentes?
Sí. El nombre y las marcas de cada día u horario van modelados en la pieza, en alto relieve: son volumen real, así que proyectan sombra, se distinguen a distancia y se pueden recorrer con el dedo. No es calcomanía ni vinil, no se despega ni se despinta con el uso diario. Y si en la casa se preparan dos semanas distintas, cada organizador lleva su nombre.
¿Es hermético? ¿Trae seguro a prueba de niños?
No a las dos cosas, y preferimos decirlo antes de que lo pida. La pieza impresa cierra pero no sella: no protege de la humedad ni de la luz, así que un medicamento que deba conservarse en su frasco original se queda en su frasco. Y no lleva cierre de seguridad infantil, de modo que si hay niños chicos en la casa el organizador debe guardarse fuera de su alcance, igual que cualquier medicina.
¿Se puede lavar? ¿Qué material conviene?
Se lava a mano con agua tibia y jabón, y se deja secar bien antes de volver a llenarlo. Lavavajillas y agua hirviendo no: el plástico impreso se reblandece con el calor. Entre nuestros materiales, el PETG es el que más temperatura aguanta y es el que solemos recomendar para esta pieza; el PLA es más barato pero más sensible al calor. Cada impresión lleva un solo material.
¿Me pueden decir cómo repartir los medicamentos en las casillas?
No, y ahí sí somos tajantes: eso lo indica el médico o el farmacéutico de su familiar. Nosotros fabricamos la caja con los horarios y las medidas que usted ya trae decididos; no damos indicaciones de dosis, no sugerimos combinaciones y no hacemos productos de grado médico. Si tiene dudas de la receta, ésas se resuelven en la consulta, no con nosotros.
¿Cinco medicamentos en cuatro horarios? Ese pastillero no lo venden: se lo hacemos a la medida
Organizador de medicamentos impreso en 3D aquí en CDMX, con el número de tomas que le recetaron, casillas del tamaño de sus pastillas y su nombre en relieve para que no se confunda con el de su papá.
Mandar los horarios por WhatsApp