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Forjería

Hecho a la medida · Ciudad de México

Un organizador de chaquira con un lugar por cada tono y cada calibre que sí trabajas

Impreso en 3D en la Ciudad de México con las divisiones que tú necesitas, el código del tono en relieve y el nombre de tu taller en la tapa.

Charola organizadora escalonada impresa en 3D en azul petróleo, con líneas de capa visibles y veinte compartimentos llenos de chaquira de vidrio de distintos colores, junto a un tapete de abalorios, dos agujas finas, un carrete de nylon y una pulsera de chaquira a medio tejer, sobre una mesa de madera con talavera al fondo.

La chaquira empieza siendo tres bolsitas y acaba siendo una caja de zapatos con cincuenta. Y el problema no es guardarla: es encontrarla. El tono se confunde con el de junto, la bolsita se abre sola dentro de la mochila, y basta un movimiento en falso para regar dos mil cuentas del 11/0 por toda la mesa.

Lo que se consigue hoy en México para resolverlo es la caja de compartimentos importada: divisiones iguales, todas del mismo tamaño, todas de la misma profundidad. Sirve, y sirve barato. Lo que no hace es distinguir entre el 6/0, que necesita hueco hondo, y la delica, que se pierde en el fondo; ni sabe que tú trabajas treinta y cuatro tonos y no los sesenta que trae la caja.

Aquí lo hacemos al revés a propósito. Primero contamos lo tuyo —cuántos tonos, en qué calibres, si la pieza vive en la mesa o viaja al curso— y de ahí sale el organizador: el número de divisiones que sí usas, cada una a la profundidad de su calibre, con el código del tono modelado en relieve y, si tienes taller o vendes kits, tu nombre en la tapa. Se imprime en 3D en la Ciudad de México, bajo pedido y sin molde de por medio.

Por qué a la medida y no de talla única

Las divisiones que tú usas, no las que trae la caja

Dinos cuántos tonos manejas hoy y con cuántos crees que vas a acabar: ése es el número de compartimentos. Como se imprime bajo pedido, las divisiones son una decisión del diseño y no del molde. Ni pagar por sesenta huecos cuando trabajas treinta y cuatro, ni quedarte corta a media colección.

Cada calibre a su profundidad

La chaquira del 6/0 y la del 15/0 no se guardan igual. El compartimento sale hondo y angosto para el calibre grande, y bajo y ancho para el diminuto, con las esquinas del fondo redondeadas para que puedas barrer las cuentas con el dedo o con la aguja y no se queden atoradas.

El código del tono, en relieve

El número de tu proveedor va modelado en la cara del compartimento, en el plástico mismo: no se despinta ni se despega como la etiqueta. Podemos combinar hasta cuatro colores en una sola pieza para que el código contraste con el fondo, o dejar el espacio liso para que tú lo escribas y lo cambies.

Cómo lo pedimos

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    Cuéntanos cuántos tonos tienes

    Por WhatsApp: cuántos tonos trabajas, en qué calibres, y si la pieza va a vivir en tu mesa, en un cajón o en la bolsa con la que sales al curso. Una foto de cómo la guardas hoy, con una regla o una cinta métrica al lado, nos basta para sacar las medidas.

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    Escogemos formato y material

    Charola escalonada de mesa para ver todos los tonos de un vistazo, caja con tapa para transportar, o módulos apilables que se van sumando. PETG cuando la pieza va a viajar, a quedarse cerca de una ventana con sol o a convivir con solventes de taller; PLA está bien para la que vive sobre la mesa. Si prefieres ver una primera versión tú misma, en /editor?crear=ia describes la pieza o subes una foto y la IA la modela, sin instalar nada y sin saber diseñar.

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    Cotiza y recíbelo

    Cotizar es gratis. Si ya tienes el archivo STL, súbelo en /cotizar y el precio exacto sale en segundos; las piezas chicas empiezan en $59 MXN. Lo que entra en la mañana y toma pocas horas puede salir el mismo día en CDMX; las piezas grandes en 24 a 48 horas y el envío al resto del país tarda de 2 a 5 días. Pago en línea con tarjeta.

Chaquira, mostacilla y cuentas: por qué el nombre importa para la medida

En la misma búsqueda se cruzan cosas que no se guardan igual, y vale la pena separarlas antes de diseñar nada. La CHAQUIRA —mostacilla, en buena parte del país— es la cuenta de vidrio diminuta que se compra por calibre: el número crece conforme la cuenta se hace más chica, así que el 6/0 es gruesa y la del 15/0 casi arena. Las DELICA y demás cuentas cilíndricas son otra historia: parejas, caras y las que más duele regar. Y las CUENTAS a secas —de cristal cortado, de resina, de madera, de piedra— son grandes, irregulares y piden hueco hondo con boca ancha para meter la mano.

Eso cambia la pieza. Un organizador con veinte huecos idénticos obliga a que la cuenta grande quede apretada y la chaquira fina se pierda en el fondo. Cuando la charola se dibuja para tu inventario, cada división sale a la profundidad de lo que le toca guardar, con el ancho de boca que ese calibre necesita para vaciarse sin regarse. Es lo mismo que hacer un cajón a la medida en vez de comprar el organizador que casi cabe.

Y una aclaración de frente, para que no haya malentendidos: no vendemos chaquira, cuentas ni ningún insumo del oficio, y no somos distribuidores ni tenemos relación con ninguna marca. Si nombramos calibres o códigos es únicamente para hablar de medidas y para que la cartela salga del ancho correcto. Nosotros imprimimos la charola, las divisiones y la tapa; el material y la joya son tuyos.

Lo que le concedemos a la caja de tapa transparente, y lo que el plástico impreso no hace

**La transparencia no la tenemos, y no vamos a fingir que sí.** La gracia de la caja comercial es que ves el tono sin abrirla. El plástico que imprimimos es opaco: si lo que necesitas es exactamente eso, esa caja gana y preferimos decírtelo. Nosotros resolvemos al revés —charola escalonada abierta, donde todos los tonos quedan a la vista sin destapar nada, y el código modelado en la cara de cada división—, pero es otra solución, no la misma más cara.

**El piso de precio también se lo concedemos.** Si apenas estás empezando y con la caja genérica de compartimentos te alcanza, ésa es la respuesta correcta. Entramos cuando el inventario ya no cabe en lo que existe: muchos tonos, varios calibres a la vez, un espacio con medidas propias, o el nombre de tu taller en la pieza porque tus alumnas la ven.

**No es un empaque hermético.** La tapa cierra a presión para que nada se salga en la mochila, y cada división lleva su labio para que una cuenta no brinque a la de junto. Aun así, con la chaquira del 15/0 y la estática de por medio, ninguna tapa a presión es perfecta y no protege de la humedad. Si lo que quieres es guardar material delicado por años, esto no es lo que estás buscando.

**Ojo con los solventes de tu mesa.** El pegamento de contacto, el alcohol, el quitaesmalte y la acetona viven permanentemente en un taller de bisutería y atacan el PLA. Si tu organizador va a estar a un lado de esos frascos, lo imprimimos en PETG y te lo decimos desde la cotización. Cada impresión lleva un solo material.

**Y no imprimimos la joyería.** Broches, ganchos de arete, fornituras y terminales son metal, y el metal y la resina no son nuestros materiales. Tampoco prometemos instalación si el organizador va montado a un muro: la pieza puede llevar barrenos reforzados, pero el taladro y los taquetes corren por tu cuenta. Cada pieza mide hasta 40 × 40 × 40 cm; una colección grande se resuelve en módulos que embonan entre sí, así que cuando compres veinte tonos más se agrega un módulo en vez de cambiar el organizador completo.

**Si llegaste buscando otra cosa.** Para exhibir lo que ya está terminado en tu mesa de bazar, con el nombre de tu marca en relieve, ésa es otra pieza y vive en [exhibidor para aretes personalizado](/servicios/exhibidor-para-aretes-personalizado). Si además bordas, el organizador de esa otra colección está en [organizador de hilos de bordar](/servicios/organizador-de-hilos-de-bordar).

Del catálogo: piezas que ya imprimimos para ordenar una mesa de trabajo

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos compartimentos le caben?

Los que tú necesites: ése es el punto de la página. No partimos de un número de divisiones de catálogo, partimos del tuyo. Dinos cuántos tonos trabajas hoy y con cuántos crees que vas a acabar, y de ahí sale el diseño. Si la colección es grande se resuelve en módulos que embonan entre sí, porque imprimimos hasta 40 × 40 × 40 cm por pieza.

¿Sirve para chaquira del 11/0 y del 15/0, que es diminuta?

Para eso se dibuja. Ese calibre se guarda en división baja y ancha, con las esquinas del fondo redondeadas y una boca que te deje vaciar sin regar, para que puedas barrer las cuentas con el dedo o con la punta de la aguja en vez de perseguirlas en una esquina cuadrada. Lo honesto es decirlo también al revés: es la cuenta más difícil de contener, y ninguna tapa a presión es hermética.

¿Pueden poner el número o el nombre del tono en cada división?

Sí, y es de lo que más se pide. El código va modelado en relieve en la cara del compartimento, como parte de la misma pieza, así que no se despinta ni se despega. Podemos combinar hasta cuatro colores en una sola impresión para que el número contraste con el fondo, o dejar el espacio liso para que lo escribas tú y lo cambies cuando cambie el inventario. Trabajamos con la numeración que tú ya usas; no vendemos el material ni representamos a ninguna marca.

¿Me lo pueden hacer con tapa para llevarlo al curso o al bazar?

Sí, y también abierto de mesa: se decide desde la primera plática. El de mesa es la charola escalonada donde ves todos los tonos de un vistazo; el de transporte lleva tapa a presión para que nada se salga en la bolsa. Un aviso honesto: esa tapa no es hermética y no protege de la humedad. Si la pieza va a viajar contigo o a quedarse al sol, la imprimimos en PETG y no en PLA.

¿Aguanta el pegamento y el alcohol que tengo en la mesa?

Por eso preguntamos antes de imprimir. El pegamento de contacto, el alcohol, el quitaesmalte y la acetona atacan el PLA, así que si tu organizador va a vivir junto a esos frascos lo hacemos en PETG, que aguanta mucho mejor el trato de un taller. Cada impresión lleva un solo material, y en la cotización queda escrito cuál es.

No sé diseñar ni tengo ningún archivo. ¿Igual me lo pueden hacer?

Sí, y es lo más común. La mayoría de los pedidos empieza con una foto por WhatsApp de cómo guardas hoy tu material, con una regla al lado para sacar medidas. Si quieres ver una primera versión tú misma, en /editor?crear=ia describes la pieza con tus palabras o subes una foto y la IA la modela; de ahí sale directo a cotizar. Cotizar es gratis y no te compromete a nada.

Un organizador de chaquira con un lugar por cada tono y cada calibre que sí trabajas

Impreso en 3D en la Ciudad de México con las divisiones que tú necesitas, el código del tono en relieve y el nombre de tu taller en la tapa.

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