Hecho a la medida · Ciudad de México
¿Se barrió el engrane y esa refacción ya no existe? Lo reproducimos a la medida
Con tu engrane roto en la mano —o con sus medidas— hacemos uno con el mismo número de dientes y el mismo barreno. No necesitas archivo 3D ni número de parte.

El aparato prende, hace ruido y no mueve nada. Lo abres y ahí está el culpable: un engrane de plástico con tres o cuatro dientes barridos, o partido a la mitad justo por el cuñero. El motor está bien, el cable está bien, el switch está bien. Todo el aparato se vuelve chatarra por una pieza de plástico del tamaño de una moneda.
Y conviene decir de frente que en México sí hay engranes de repuesto: Mercado Libre tiene categorías enteras de engranes para elevador de vidrio, para limpiaparabrisas, para máquina de coser, para impresora y para licuadora, y refaccionarias como Denek surten los modelos más vendidos. Ese es justo el límite. El catálogo llega hasta donde llega la lista de modelos. Si tu aparato es viejo, importado, de una marca que ya no está en el país, o si tu engrane sólo se vende dentro de un conjunto completo que cuesta más que el aparato, el mostrador se acaba y la respuesta es la de siempre: no hay.
Aquí el camino es otro. Un engrane no necesita número de parte para reproducirse: necesita datos que se pueden medir con un vernier —o hasta contar a ojo—. Cuántos dientes tiene, cuánto mide de diámetro y de espesor, y qué forma tiene el barreno por donde entra la flecha. Con eso y con fotos de la pieza rota, el editor con inteligencia artificial arma el modelo y el cotizador te da el precio exacto en segundos. Cotizar es gratis y los precios arrancan desde $59 MXN por pieza.
Por qué aquí sí sale tu engrane
Se copia el tuyo, no el que se le parece
El número de dientes y el diámetro tienen que coincidir con la pieza con la que engrana, o el mecanismo se traba o patina. Por eso el punto de partida siempre es tu engrane roto, no un catálogo de medidas estándar.
El barreno es la otra mitad del trabajo
Un engrane perfecto no sirve de nada si no entra en su flecha. Reproducimos el barreno como esté: redondo con cuñero, en D, hexagonal, cuadrado o estriado, y con el ajuste que necesita para no girar en falso.
El precio antes de decidir
Con el modelo listo, el cotizador te da el monto exacto en segundos, para una pieza o para varias. Cotizar es gratis y arranca desde $59 MXN por pieza.
Cómo se hace tu engrane
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Junta los pedazos y cuéntale los dientes
Aunque haya quedado en dos partes, los pedazos juntos dicen casi todo. Fotografíalo sobre una superficie lisa con un flexómetro o una moneda al lado para dar escala, y toma otra foto de frente al barreno. Si puedes, cuenta los dientes: es el dato que más nos sirve, y se cuenta a ojo.
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Mide lo que puedas
Con un vernier: diámetro exterior, espesor y diámetro del barreno. Si no tienes vernier, no te detengas ahí: manda las fotos y resolvemos con la escala de la imagen y con el engrane con el que embona, que suele seguir entero.
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La IA lo modela y tú cotizas
Entra al editor con IA en /editor?crear=ia, sube las fotos o descríbelo con tus palabras, y la inteligencia artificial genera el modelo 3D. Ahí ajustas medidas, eliges material y ves el precio en segundos. Si ya traes tu propio archivo STL, súbelo directo en /cotizar.
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Pide uno, pruébalo, y luego el resto
Es lo más barato que puedes hacer: imprime una pieza, móntala y comprueba que gire sin juego y sin apretar. En CDMX una pieza chica que entra en la mañana puede salir el mismo día en las 16 alcaldías; al interior de la República el envío tarda de 2 a 5 días. El pago es en línea con tarjeta.
Qué engranes sí conviene imprimir, cuáles no, y con qué material
Primero el vocabulario, porque ayuda a describirlo. En México se dice engrane y también engranaje, y las dos palabras sirven. El más común dentro de un aparato doméstico es el engrane RECTO, con los dientes paralelos a la flecha: ése es el que mejor se imprime y el que más se rompe. Le siguen el HELICOIDAL, con los dientes inclinados, y el CÓNICO, el que cambia el giro noventa grados. También existen la CREMALLERA, que convierte giro en desplazamiento recto —es lo que trae un elevavidrios—, y el TORNILLO SINFÍN con su corona. Todos se pueden modelar; los rectos y las cremalleras son los más directos, los helicoidales y cónicos piden más ajuste, y la corona de sinfín es la que más probable es que necesite una segunda pieza de prueba. Te lo decimos antes y no después.
La regla más útil que te podemos dar es de una línea: si la pieza original era de PLÁSTICO, hay buena posibilidad; si era de METAL, no la sustituimos. Un engrane de plástico se diseñó para el par que da ese motor, y uno impreso juega en esa misma liga. Uno de metal está ahí porque el mecanismo pide algo que el plástico no da, y cambiarlo por plástico no es ahorrar: es romperlo otra vez, quizá arrastrando algo más.
Donde esto funciona bien, con casos que vemos seguido: engranes y acoplamientos de la base de una licuadora, engranes de una máquina de coser doméstica, mecanismos de persiana y de cortina, engranes de arrastre de impresoras y escáneres, el engrane del motor de un elevavidrios eléctrico, juguetes con motor y carros de radio control, temporizadores y mecanismos de electrodomésticos viejos, molinos manuales de cocina, mecanismos de reclinado de un sillón o de una silla, relojes de pared decorativos, y engranes para proyectos escolares y de robótica.
Lo que no hacemos, y aquí no hay excepción. Nada de herramienta eléctrica de par alto: el engrane de un taladro, de un rotomartillo o de una pulidora vive con fuerzas y con calor que el plástico impreso no aguanta. Nada de transmisión, dirección, frenos ni ningún tren de engranes del que dependa la seguridad de un vehículo o de una persona. Nada que viva dentro del cofre de un auto o pegado a un motor caliente: nuestro material más resistente al calor entre los que usamos empieza a ceder alrededor de los 70 a 80 °C. Nada que toque alimento, porque no certificamos grado alimenticio. Y nada de metal ni de resina: aquí se imprime por deposición de filamento, y eso es lo que sabemos hacer bien.
Sobre materiales, para que elijas con criterio. Trabajamos PLA, PETG, ABS, TPU y PLA con fibra de carbono, con un solo material y un solo color por impresión. Para un engrane, el PETG suele ser la elección segura: es tenaz, no se vuelve quebradizo y aguanta bastante mejor el calor que el PLA. El PLA con fibra de carbono es el más rígido y el que mejor conserva la forma del diente con el uso, y por eso nos gusta cuando los dientes son finos; a cambio es más frágil de golpe. El PLA suelto sirve para probar y para mecanismos que no se calientan ni cargan nada, pero se reblandece entre los 55 y los 60 °C. El ABS aguanta algo más de calor. El TPU es flexible y casi nunca es lo que un engrane necesita, salvo que quieras justamente que ceda.
Y una advertencia honesta sobre precisión, porque en un engrane sí importa. La impresión por filamento trabaja con tolerancias de décimas de milímetro, así que un engrane puede salir perfecto a la primera o puede salir un poco apretado o con algo de juego. Si te pasa, mándanos la foto montada por WhatsApp: se corrige el modelo y se reimprime. Ésa es la razón por la que insistimos en pedir una pieza primero y el resto después. Cotizar cuesta cero, así que la corrección tampoco te cuesta una cotización nueva.
El volumen máximo por impresión es de 40 × 40 × 40 cm y las piezas más grandes se seccionan; para un engrane sobra con muchísimo margen.
Si lo que se te rompió no es un engrane sino otra pieza de plástico, probablemente ya tenemos la página: clips de moldura y grapas de tolva de auto en /servicios/clips-de-moldura-y-grapas-de-tolva, soportes y piezas de persiana en /servicios/refacciones-persianas, y charolas y anaqueles de refrigerador en /servicios/charola-y-anaquel-de-refrigerador.
Así nos salen las piezas mecánicas (ejemplos del catálogo, no son engranes)
Ver todo el catálogo →
Perilla universal para estufa con adaptadores
Perilla de repuesto con 3 insertos intercambiables: flechas D de 6 mm, 8 mm y ovaladas. Compatible con la mayoría de estufas.
desde $88

Pata niveladora antivibración para lavadora
Pata de repuesto con altura ajustable y copa flexible que absorbe la vibración de tu lavadora. Se vende por pieza: compra 4.
desde $272

Jaladeras de barra para cajón ajustables de 96 a 128 mm (par)
Se ajustan de 96 a 128 mm entre centros: aprovechan los barrenos que ya tiene tu mueble, sin volver a taladrar la melamina.
desde $198

Regatón universal para patas de silla y mesa con 3 adaptadores
Copa de apoyo con 3 adaptadores intercambiables: tubo redondo, cuadrado y ovalado. Le atinas sin medir. Se vende por pata.
desde $136
Preguntas frecuentes
No sé cuántos dientes tiene ni cómo se mide un engrane. ¿Aun así pueden hacerlo?
Sí, y es el caso más común. Los dientes se cuentan en la foto, así que basta con que la imagen se vea de frente y completa. Manda una foto del engrane roto con los pedazos juntos, otra de frente al barreno y, si es posible, una del engrane con el que embona: ése casi siempre sigue entero y es la mejor referencia que existe. No necesitamos el nombre técnico ni el número de parte.
Mi engrane original es de metal. ¿Lo pueden imprimir en plástico y aguanta lo mismo?
No, y preferimos decirlo claro. Si el fabricante puso metal es porque ese mecanismo pide algo que el plástico no da, y sustituirlo termina en una segunda ruptura. Cuando el original era de plástico la historia cambia: el impreso juega en la misma liga, y en PLA con fibra de carbono suele quedar más rígido. Aun así no certificamos vida útil ni par máximo, así que la recomendación siempre es pedir uno, montarlo y probarlo.
¿Sirve para el engrane de mi taladro o de la transmisión del coche?
No. La herramienta eléctrica de par alto —taladro, rotomartillo, pulidora— y cualquier tren de engranes de transmisión, dirección o frenos quedan fuera sin excepción: ahí hay fuerza, calor y consecuencias de seguridad que el plástico impreso no debe cargar. Tampoco imprimimos piezas que vivan dentro del cofre o junto a un motor caliente, porque el PETG empieza a ceder alrededor de los 70 a 80 °C.
¿Qué material me conviene para un engrane?
El PETG es la elección segura para la mayoría: tenaz, poco quebradizo y con mejor tolerancia al calor que el PLA. Si los dientes son finos o el engrane trabaja seguido, el PLA con fibra de carbono conserva mejor la forma del diente, aunque es más frágil al golpe. El ABS aguanta algo más de calor y el PLA suelto sirve para probar, pero se reblandece entre 55 y 60 °C. Es un material y un color por impresión.
¿Cuánto cuesta y en cuánto tiempo lo tengo?
El precio lo calcula el cotizador con tu diseño real, porque depende del tamaño, del material y de la cantidad; el punto de arranque es $59 MXN por pieza y cotizar es gratis. Un engrane es una pieza chica: si entra en la mañana, en CDMX puede salir el mismo día en las 16 alcaldías, y al interior de la República el envío tarda de 2 a 5 días. El pago es en línea con tarjeta.
¿Y si el primero queda apretado o con juego?
Puede pasar: la impresión por filamento trabaja con tolerancias de décimas de milímetro y un engrane es de las piezas donde eso se nota. Mándanos por WhatsApp la foto del engrane ya montado, corregimos el modelo y se reimprime. Por eso la recomendación es siempre pedir una pieza primero y el resto cuando ya sabes que embona.
¿Se barrió el engrane y esa refacción ya no existe? Lo reproducimos a la medida
Con tu engrane roto en la mano —o con sus medidas— hacemos uno con el mismo número de dientes y el mismo barreno. No necesitas archivo 3D ni número de parte.
Mandar la foto de mi engrane