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Forjería

Hecho a la medida · Ciudad de México

Dulceros de Halloween con el nombre de cada niño, en relieve y hechos para volver el año que entra

Impresos en 3D en CDMX: el bote con asa para salir por la calaverita, o el dulcero de mesa para la fiesta del salón. El nombre va modelado dentro de la pieza, no pegado encima.

Dos dulceros de Halloween impresos en 3D, uno naranja y uno morado, con el nombre MATEO en alto relieve y asa arqueada, sobre el barandal de herrería de una casa mexicana decorada con calabazas y luces al anochecer.

El 31 de octubre el bote es lo primero que truena. La calabaza de plástico del bazar viene delgadita y toda igual, el asa se zafa a media cuadra, y al día siguiente acaba en la basura junto con la bolsa de celofán. Y si son varios niños, a la media hora ya nadie sabe cuál bote es de quién.

Aquí lo imprimimos en 3D con el nombre del niño formado en la propia pieza. El nombre es geometría, no tinta: se siente con el dedo, no se despega y no se decolora. El bote es rígido, con su asa modelada, y cuando pasa Halloween no se tira — se lava, se guarda y el año que entra vuelve a salir a la calle.

Somos un taller de impresión 3D en la Ciudad de México. Cada pieza puede llevar un nombre distinto sin que cueste más, porque no hay molde ni placa que cambiar entre una y otra: por eso el lote del salón completo, con los treinta nombres, sale igual de fácil que uno solo. Cotizar es gratis y toma segundos.

Por qué éste y no la calabaza de siempre

El nombre está dentro de la pieza

Va en alto relieve, impreso junto con el cuerpo del bote. No es calcomanía ni etiqueta: aguanta el jalón, la lluvia de octubre y el camino de regreso, y cada niño reconoce el suyo de un vistazo.

Bote rígido con asa, no bolsa de celofán

El asa va modelada como parte de la pieza para que el niño lo cargue toda la noche. Se lava, se guarda y el año que entra vuelve a salir: no es desechable de una sola noche.

Treinta niños, treinta nombres

Cambiar el nombre entre una pieza y otra no cuesta extra, porque no hay molde que ajustar. El salón completo puede llevar el nombre de cada quien, y en lote el precio por pieza baja.

Cómo pedimos tu lote

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    Dinos cuántos y para cuándo

    Mándanos por WhatsApp cuántos niños son y la fecha de la fiesta o del día que salen a pedir calaverita. Si todavía no tienes la lista de nombres cerrada, no importa: eso se define después.

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    Elige el diseño

    Puedes partir de la muestra de dulcero que ya está en el catálogo, describir tu idea en el editor con inteligencia artificial y dejar que él modele la pieza, o mandarnos tu propio archivo STL. No necesitas saber diseñar.

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    Te pasamos el precio exacto

    Si ya traes archivo, súbelo en /cotizar y el precio sale en segundos: es exacto, no un aproximado, y cotizar es gratis. Si no, te lo pasamos por WhatsApp con las medidas propuestas.

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    Lo imprimimos y lo recibes

    En CDMX cubrimos las 16 alcaldías: una pieza suelta que entra en la mañana y toma pocas horas puede salir el mismo día, y un lote completo normalmente toma de 24 a 48 horas. Al resto del país llega en 2 a 5 días. Pago en línea con tarjeta.

El bote de la calaverita, el dulcero de mesa y lo que no te vamos a prometer

SON DOS PIEZAS DISTINTAS Y CONVIENE DECIDIRLO ANTES. El bote para salir a pedir calaverita es grande, hueco y con asa: se carga con una mano y tiene que aguantar la calle. El dulcero de mesa es chico, con tapa, y es el que se entrega a cada invitado en la fiesta del salón — de ése ya hay una muestra terminada en el catálogo, con su vista 3D y su precio en vivo, que mide 6.4 × 6.4 × 7.2 cm de cuerpo y lleva el nombre en relieve de 1.4 mm. Esa muestra trae además una figura intercambiable que entra a presión en la ranura de la tapa y sale sin herramienta: la del catálogo es una estrella, y para octubre la misma ranura recibe una calabaza, un murciélago o un fantasma. El bote grande con asa se hace a la medida, y ahí nos dices qué tan alto lo quieres y qué tan ancha el asa para la mano del niño.

SOBRE EL DULCE, CON TODA CLARIDAD. La pieza se imprime en PLA y NO es de grado alimenticio. Sirve para dulce envuelto —paletas, chocolates, calaveritas en su envoltura— o para meter una bolsita de celofán dentro del bote. No la uses para dulce suelto, para líquidos ni para contacto directo con alimento.

NO LLEVA LUZ NI NADA ELÉCTRICO. Muchos botes de tienda traen un foquito de pila; nosotros no hacemos electrónica ni la instalamos. Lo que sí podemos es dejar modelado el hueco y la tapa para que tú metas una veladora de pila de las que se venden en cualquier lado, y así la calabaza se ilumina por dentro sin que nadie toque un cable.

EL MATERIAL, DE FRENTE. El PLA es el más económico y el de mejor acabado, pero se reblandece con el calor: no dejes el bote encima del tablero del coche a pleno sol. Si quieres que aguante más trato rudo, lo hacemos en PETG. Trabajamos PLA, PETG, ABS, TPU y PLA con fibra de carbono, un material por impresión, y podemos combinar hasta cuatro colores sólidos en una misma pieza cuando el diseño los separa por geometría —el cuerpo naranja con el nombre y el asa en negro, por ejemplo—. Una pieza de un solo color sigue siendo lo más barato. Cada pieza puede medir hasta 40 × 40 × 40 cm; lo que pase de ahí se hace por secciones.

Y SI LO TUYO NO ES HALLOWEEN SINO LA OFRENDA. Son dos fiestas seguidas y no se compran igual. Si lo que armas es el altar del 1 y 2 de noviembre, lo que te sirve es el marco para la foto en /servicios/marco-para-ofrenda-dia-de-muertos, el letrero con el nombre en /servicios/letrero-con-nombre-para-ofrenda o la catrina en /servicios/catrina-personalizada-con-nombre. Si el dulcero es para un cumpleaños, la página es /servicios/dulceros-personalizados-fiesta-infantil, y si ya andas pensando en diciembre, el de posada vive en /servicios/dulcero-de-posada-navideno-personalizado.

CUÁNDO PEDIRLOS. Halloween cae el 31 de octubre, pero la fiesta del colegio casi siempre se hace en la última semana de octubre y el comité del salón cierra números dos o tres semanas antes. Septiembre y la primera quincena de octubre es cuando el lote sale sin prisas; después seguimos imprimiendo, pero los tiempos se aprietan y el nombre de cada niño hay que tenerlo a la mano.

Piezas de fiesta que ya imprimimos

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo tengo que pedir los dulceros de Halloween?

Lo ideal es septiembre o la primera quincena de octubre. La fiesta del colegio suele caer en la última semana de octubre y el comité del salón cierra la cantidad dos o tres semanas antes, así que ahí tienes margen para revisar la muestra, juntar los nombres y recibir el lote sin prisas. Después seguimos imprimiendo, pero los tiempos se aprietan.

¿Puede llevar un nombre distinto cada dulcero?

Sí, y no cuesta más. En impresión 3D no hay molde ni placa que cambiar entre una pieza y otra: el nombre se ajusta en el archivo, así que un lote de 30 dulceros puede salir con 30 nombres diferentes. Es justo lo que un bote de fábrica no puede darte.

¿Le puedo poner el dulce directamente adentro?

No. La pieza se imprime en PLA y no es de grado alimenticio. Úsala con dulce envuelto —paletas, chocolates, calaveritas en su envoltura— o mete una bolsita de celofán dentro del bote. Para dulce suelto, líquidos o contacto directo con alimento no sirve.

¿Aguanta que el niño lo cargue toda la noche por la calle?

Para eso se diseña: el asa va modelada como parte del cuerpo, no pegada, y la pared se imprime con el grosor suficiente para el peso del dulce. No es una pieza a prueba de golpes —si se le cae desde la altura del hombro sobre banqueta, se puede astillar— y el PLA se reblandece con calor, así que no lo dejes al sol dentro del coche. Si lo quieres más resistente, lo hacemos en PETG.

¿Trae luz como las calabazas de la tienda?

No. No hacemos nada eléctrico ni lo instalamos. Lo que sí podemos es dejar modelado el hueco para que metas una veladora de pila de las que se venden en cualquier tienda, y la calabaza se ilumine por dentro sin que nadie toque un cable.

¿Cuánto cuesta y qué pasa si no sé diseñar?

El precio depende del tamaño, del material y de cuántas piezas pidas. Nuestras piezas arrancan desde $59 MXN, pero ése es el piso de una pieza chica: un bote grande con asa cuesta bastante más, y la muestra de dulcero de mesa tiene su precio público en el catálogo. Cotizar siempre es gratis: sube tu STL en /cotizar y el precio exacto sale en segundos, o describe la pieza con tus palabras en el editor con IA y él la modela por ti.

¿Hacen el lote para todo el salón o para el colegio?

Sí. El mismo diseño repetido, cada uno con su nombre, y en lote el costo por pieza baja. Lo que no hacemos es comprometer volúmenes industriales con fecha garantizada sin haberlo revisado antes: escríbenos por WhatsApp con la cantidad y la fecha y te decimos con honestidad qué alcanzamos.

Dulceros de Halloween con el nombre de cada niño, en relieve y hechos para volver el año que entra

Impresos en 3D en CDMX: el bote con asa para salir por la calaverita, o el dulcero de mesa para la fiesta del salón. El nombre va modelado dentro de la pieza, no pegado encima.

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